Fondos indexados

Plan de pensiones indexado: lo que tengo y sus límites

Papá Financiero1 min de lectura

Mi mujer y yo tenemos cada uno un plan de pensiones indexado al S&P 500. No lo cuento como recomendación de producto, sino para ser claro con lo que aplicamos en casa, y para explicar por qué lo uso junto con los fondos y no en lugar de ellos.

La ventaja del plan es fiscal: lo que aportas reduce la base imponible del IRPF hasta un límite anual, y por eso ahorras impuestos en la declaración del año en que aportas. Ese ahorro es mayor cuanto más alto sea tu tipo marginal, así que no vale lo mismo para todo el mundo, y el límite cambia con frecuencia, por lo que conviene mirarlo en la Agencia Tributaria antes de aportar. La contrapartida es que el dinero queda bloqueado hasta la jubilación, salvo supuestos concretos como el desempleo de larga duración, una enfermedad grave o, desde hace unos años, cuando las aportaciones cumplen diez años de antigüedad. Y cuando lo rescatas, tributa como rendimiento del trabajo, no como ahorro, con lo que parte de lo que ganaste en impuestos hoy lo pagas después.

De esas dos caras sale mi forma de usarlo. El plan es para dinero que no voy a necesitar hasta la jubilación, y de ninguna manera para el fondo de emergencia ni para objetivos a corto plazo. El resto del ahorro a largo plazo va a fondos indexados ordinarios, que no tienen ventaja fiscal pero tampoco restricciones de liquidez, y así combino la ventaja del plan con la flexibilidad del fondo.

La elección de indexar el plan, igual que en los fondos, es sobre todo una cuestión de costes bajos y de no depender de un gestor que acierte. Si te planteas contratar uno, compara comisiones y qué índice replica, y no te quedes con la oferta que te haga tu banco por comodidad.

No es recomendación de inversión.

¿Cuánto de lo que ahorras para la jubilación podrías necesitar antes?

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