Dividendos

Dividendos como ingreso pasivo: qué esperar de verdad

Papá Financiero1 min de lectura

"Ingreso pasivo" suena a playa, y la realidad es mucho más modesta. Con mi cartera de dividendos, tras unos ocho meses de aportaciones, cobro unos 40 euros al mes. No cambia la vida de nadie, pero es una cifra que crece con cada aportación, y apunta a un objetivo concreto: llegar a 500 euros al mes para cubrir el ocio anual de la familia.

Lo que sí hace es otra cosa. Me enseña cómo funcionan los pagos, me obliga a mirar la cartera con cierto criterio y me da una referencia de lo que supondría construir esto a mayor escala. A escala de una familia, esa referencia importa, y por eso quiero seguir potenciándolo.

Hay que decir también lo que no es. No es dinero garantizado: las empresas pueden recortar o suspender el dividendo, y el capital invertido puede bajar. No es un sustituto del ahorro: para llegar a una renta relevante hace falta mucho capital, y el cálculo es sencillo: para cobrar 500 euros al mes con un 4% anual de rentabilidad por dividendo, que es mi objetivo, hacen falta 150.000 euros invertidos. Por eso lo veo como una meta de años, no de meses. Y los dividendos tributan cuando los cobras, mientras que en un fondo de acumulación el impuesto se difiere hasta que reembolsas.

Por eso, para la mayoría de las familias, lo razonable es que los dividendos sean un complemento y no el centro del plan.

No es recomendación de inversión.

¿Qué cantidad de renta mensual necesitarías para que te cambiara algo, y cuánto capital supondría eso?

También te puede interesar

Volver a artículos