Gestión familiar

Gastar sin culpa también forma parte del sistema

Papá Financiero1 min de lectura

Cuando alguien oye hablar de sistemas para ordenar el dinero, suele imaginar una lista de renuncias, y sin embargo una de las seis Huchas que uso en casa es la que sirve precisamente para gastar. Se llama Ocio y vacaciones, y su función es tanto psicológica como financiera: permite disfrutar de una cena, de una escapada o de un capricho sin esa vocecita que pregunta si no estarás comprometiendo algo importante.

Funciona porque el dinero está separado. Cada mes entra una cantidad fija en esa Hucha y, cuando se acaba, se acaba, sin pedirle prestado a los gastos del hogar ni al ahorro. Cuando sobra, se acumula para algo más grande, y así los viajes dejan de ser un golpe a final de mes y pasan a ser algo planificado. El viaje de verano, por ejemplo, lo organizamos con un presupuesto cerrado de antemano, y eso nos deja disfrutarlo sin hacer cuentas por el camino.

Si puedes, ponla en una cuenta remunerada con tarjeta de débito gratuita, de manera que abrir la aplicación y ver lo que queda sea la forma más rápida de saber si te puedes permitir esa cena.

Hay quien teme que ponerle un tope al ocio lo vuelva rígido, y a mí me ha pasado lo contrario: gasto más tranquilo, porque lo que hay ahí es mío para gastar y no tengo que justificarlo ante nadie.

¿Cuánto de lo que gastaste el mes pasado en ocio estaba pensado de antemano para eso?

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